En la clase del día 23 de Noviembre, seguimos hablando sobre el plagio como deshonestidad académica.
Y es que se puede plagiar cualquier tipo de obra. Si se realiza, se está cometiendo un delito, ya que se ignora el derecho fundamental sobre el autor real, el derecho moral.
El plagio se puede dar de dos maneras diferentes, consciente e inconsciente.
La diferencia entre los dos se hace difícil, ya que estamos expuestos constantemente a información de todo tipo de ámbitos de la vida.
Muchas veces estamos incluyendo alguna idea en una obra de la que seamos autores y no sabemos bien quién la creó, por que normalmente suelen ser vox populi, del saber general. Así que, ésto se podría considerar plagio inconsciente. Por ello se debe realizar una búsqueda exhaustiva en las fuentes, de las que obtenemos los datos, ya que se deben realizar referencias continuas del autor de los mismos. Si no se encuentran las fuentes originarias de las ideas que queremos considerar para incluirlas en nuestra obra, pues lógicamente no se realizarán referencias, salvo que se quiera incluir algún tipo de cita, haciendo saber al destinatario de la obra que es ''información sabida por todos''.
Las nuevas tecnologías han facilitado que cualquier usuario, en el momento que quiera pueda obtener datos del tema que le interese.
Por otra parte, el plagio consciente engloba las distintas actividades que de manera completamente deliberada se realizan habitualmente, como parafrasear usando palabras como propias sin realizar luego su oportuna referencia bibliográfica o cita, escribir ideas afirmando que son de alguien concreto cuando pertenecen a otra persona, copiar parte o la totalidad de una obra diferente o comprar ideas y trabajos de otros.
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